Validez de los Sesgos y los Estereotipos, y Estructura Cerebral
Llegados a cierta edad se recuerda mejor algo de la infancia que del día anterior, ¿por qué? Está claro que tienen que ver las memorias a corto plazo y la de trabajo, pero un consecuente no nos habla de una causa o un por qué y no hay que confundirlos. Parece claro por qué a la evolución no le “interesa” alguien de mucha edad, su capacidad de replicar se ha vuelto errática, pero ¿el comportamiento de la memoria es debido a esa tendencia errática o es algo programado por la evolución?
Con esto damos un paso atrás a la historia de la evolución. La tan alabada conciencia humana es muy escurridiza de ser clasificada. ¿A qué se podría reducir? Los etólogos de insectos están descubriendo que no son un simple mecanismo programado. Al parecer por la noche las abejas se ponen a hablar entre ellas de sus recorridos del día y se van a dormir. ¿No es similar a lo que nos forjó como humanos cuando estos se reunían alrededor del fuego y se transmitían información? La explicación sobre las abejas es que a la mañana siguiente estas ya tengan cierta predisposición para visitar algunos lugares, pero está claro que no todas llegan a una misma “conclusión” del mejor sitio donde ir, pues si fuera así todas irían al mismo lugar. Cada abeja tiene sus propias vivencias o circuitos neuronales y eso le marcará una “predilección”. Fijarse en la cercanía de predicción y predilección. ¿Una predilección -que conlleva una elección y por ellos supuestamente la libertad- se basa en realidad en una predicción?, y de ser así… en base a qué.
A lo largo de los escritos, por mera deducción propia, me di cuenta que pensar estaba relacionado con caminar, con crear mapas de rutas. En ese momento no sabía si sólo era una mera analogía o conllevaba algo más. Más tarde me encontré que tal idea tiene una teoría llamada ventajosa, y que muchas partes del cerebro, las más importantes para crear recuerdos, se basan en crear mapas mentales del terreno. Otro día, ya en la noche y después de un día de haber hecho senderismo, “descubrí” al cerebro “pensando” por sí sólo en el camino hecho y uniéndolo a otras rutas que se cruzaban con la de ese día, así como otras cercanas o paralelas. El cerebro estaba reestructurando el “mapa” del terreno con otros “mapas” antiguos. En ese proceder tenía una mejor versión del mapa general que el día anterior. ¿No es similar, sino igual, al proceder de las abejas?
Si se piensa bien la vida social compleja -en tanto como para crear el acoplado de la mente colmena, como así es la cultura humana- es tardía en la evolución. Lo primero era la individualidad y ese crear mapas mentales. Cuando se llegó a la sociabilidad esta nueva estructura se “acopló” a la estructura de crear mapas del mundo. Para que se entienda mejor, ya ahora y en los humanos, uno tiene un mapa emocional de familiares, amigos, grupos sociales, etc., pero sigue siendo un mapa, sólo que este es emocional. O dicho de otra forma, y para llegar a la conclusión final, todo lo que hace el cerebro es tratar de tener una copia interna del mundo, de tal manera que al igual que un camino es más fiable, corto y seguro que otro, tenemos a ciertas personas dentro de ese mismo rango (me viene a la cabeza la analogía que suele hacer la biblia sobre que Jesucristo o Dios sea la senda a seguir). Sin lugar a duda esa persona por lo general es la madre, las otras personas son “caminos” más volubles y las cuales necesitan que creemos en nuestro cerebro su propio mapa, pues ciertos días “funcionan” de una forma y otros de otra, y ante ciertos parámetros actúan de una forma y muy distinta si están lejos de esos parámetros.
Entonces qué es la vejez o madurez. Es una edad en la que uno ya debería tener formado un mapa mental del mundo, en cuyo caso ya no necesitaría estar revisando el mundo para reordenarlo. Siendo así el cerebro trata de prescindir, en la medida de lo posible, de la memoria de trabajo y a corto plazo. ¡Ya sé!, en la actualidad no tiene sentido, pero ha sido válido hasta hace apenas unos siglos. Cuanto más avanzamos más “inadecuado” se vuelve esa estructura cerebral por la que hemos sido “programados” por la evolución. A esta misma conclusión llegué escritos atrás, al decir que el “secreto sucio” del aprendizaje, y por ello de la conciencia, es querer volverse instinto: acción programada sin variaciones. La conciencia “ocurre” en el llamado espacio global de trabajo y la memoria de trabajo es su manera de operar. En realidad ha de ser muy similar a un ordenador, pues los sistemas complejos suelen llegar a unas mismas “conclusiones” dados unos mismos problemas. El microprocesador tiene memorias caché, eso debe de ser similar a la memoria de trabajo, y por otro lado está la memoria RAM, que quizás hay que entenderla como la memoria a corto o medio plazo; toda esta información se borra la apagar el ordenador. Lo que llamamos memoria a largo plazo es como lo que está almacenado en los discos duros. Al “despertar” el ordenador lee el sistema operativo, que está en el disco duro. Es su mapa del mundo, como quien dice, pues por él lleva a cabos sus operaciones o “comportamientos”. Distintos sistemas operativos, distintos comportamientos, modos de operar o mapas del mundo.
A lo que iba. Con la edad no desaparece la conciencia, claro está, pero el cerebro trata de prescindir del espacio de trabajo, y su compleja y cara -en gasto de energía- forma de trabajar, basándose tan sólo en lo que ya tiene establecido. Esta simple y reducida conclusión me llevó a pensar entonces en la “energía” y qué era como para que a dicha edad se pierda. No he llegado a ninguna conclusión. He estado “investigando” si esta es la libido, pero es complicado reducirla a ella. Este tipo de línea de investigación está “viciada”, pues lo estoy haciendo a partir de conceptos a partir de inducciones, de generalidades, cuando quizás sea por algo tan básico como algún tipo de molécula compleja. Así el trifosfato de adenosina (ATP) es la llama “la moneda de cambio” del sistema energético, pues es el “que proporciona energía para impulsar muchos procesos en las células vivas, por ejemplo, la contracción muscular, la propagación del impulso nervioso y la síntesis química.” Pero igualmente ese camino puede no llevar a nada, pues porqué habría de cambiar la forma de actuar del trifosfato de adenosina por la edad. A todo estos tipos de preguntas llegan los científicos (el humano) y le “incomoda” los conceptos de vejez y muerte, no aceptando ni uno ni otro. Los dos conceptos sólo tienen “sentido” si es algo programado por la evolución y tiene un porqué.
La explicación más sencilla para la vejez, y tratar de encajar la forma de trabajar del cerebro y el trifosfato de adenosina, sería que a cierta edad el cuerpo se ha ido deteriorando, pues las replicaciones de las células cada vez se van volviendo más erráticas, de tal forma que se pierde elasticidad y fuerza (vitalidad), pues los músculos y los huesos se atrofian, y en ese caso ese individuo va a tener una menor operatividad para conseguir comida, que a la vez va a hacer que tenga menos ATP disponible, con lo cual ha de tener un mapa del mundo lo bastante certero como para proveerse de alimentos de forma rápida y segura. Es una abstracción, sé que con los humanos y las sociedades actuales no tiene sentido, pero es la “conclusión” evolutiva, luego es la programada. En esa dirección se trata de prescindir lo más posible de la reflexión, o área de trabajo global, y el cerebro se atiene a lo aprendido, al mapa interno. O sea, prescinde de la memoria a corto plazo y hace un uso más precario de la memoria de trabajo a favor de lo asentado.
En realidad es una forma de proceder que se va llevando a cabo a lo largo de toda la vida. Recurrimos a rutinas para ser más efectivos. Un trabajador medio cada mañana hará siempre lo mismo para levantarse e ir a trabajar. Llegará a la “conclusión” que las llaves del coche siempre han de estar en un mismo sitio, pues es un proceso menos óptimo, por no decir torpe, el dejarlas donde uno “pille” al llegar a casa, con el consiguiente problema de buscarlas cada mañana. La premisa a la que trato de llegar es que el cerebro intenta de ser óptimo y eso pasa por tener un mapa del mundo que no requiera de la conciencia y la reflexión, pues este proceso gasta mucha energía, y es lento y torpe. Con esto llegamos a los estereotipos.
Tal palabra o concepto tiene muy mala prensa en los últimos tiempos. Equivocadamente se está tratando de equiparar estereotipo con “error del sistema”, con una tara, cuando en realidad no es así. Lo que nos dice la Wikipedia y lo puede decir un sociólogo o un estadista, u otros saberes que se basen en las probabilidades, es que “si bien tales generalizaciones pueden ser útiles al tomar decisiones rápidas, pueden ser erróneas cuando se aplican a individuos particulares”. Ahí de nuevo llegamos a lo dicho arriba de dejar que el cerebro se base en su mapa del mundo o hacer que la conciencia entre en juego. El cerebro está constantemente creando mapas del mundo para automatizar procesos por los cuales no recurrir a la conciencia, a la reflexión…, a la búsqueda de la llave. Este se basa en inferencias bayesianas, probabilísticas, o sea, en promedios y estadísticas. Pongamos un ejemplo, primero fuera del cerebro. Un uno por ciento de la población padece esquizofrenia. ¿Eso quiere decir que si voy por la calle y cuento cien personas una de ellas es esquizofrénica?, no. Sin embargo si voy a un centro siquiátrico allí habrá quizás cinco entre un grupo de cien. En estadísticas se conocen este tipo de problemas y se supone que un buen sistema o estudio estadístico tiene en cuenta dichas taras para llegar a sus números. Y cómo es el cerebro, como el de un estudio estadístico, no, pues el cerebro se basa en emociones, que a la vez han podido ser creados por traumas, que a la vez alteran el mapa del mundo. Una mujer que haya pasado por una violación captará menos hombres confiables o tendentes a lo grimoso que una mujer que haya sido educada en un barrio de clase alta y se mueva en ese tipo de ambiente. A la vez esta segunda mujer verá amenazador ir a un barrio de “clase baja”. ¿Se llega así a la conclusión que los dos cerebros tienen un mapa del mundo errado?, vuelvo a esto más abajo.
Cuando yo he estado hablando de ciertas cuestiones me baso en hechos científicos, que “entregan” unos números o unas reglas confiables. No hay duda que el 1% de la población padece esquizofrenia. No hay duda que la ausencia del padre da una tendencia para que las hijas tengan un tipo de comportamiento más errático y promiscuo, la cuestión es que tal dato no nos dice que esto se dé al 100%, luego no se puede deducir que si ves a una hija de una familia monoparental puedas concluir que será promiscua al 100%. En ese caso se habla de predisposiciones. Lo que tampoco se puede hacer, como se está volviendo de moda, es decir que todo estereotipo es inválido, no al modo cierto/no-cierto, o por lo menos no todos. En ese caso hay que tratar de averiguar qué se basa en rumores y qué en saber o ciencia. Así por ejemplo en la película “Earthquake Bird” dicen que la altura baja de los japoneses es un estereotipo, haciéndolo parecer como un “error”. Seguramente si se tomasen a mil japoneses y mil escandinavos la media de los japoneses fuese más baja, luego como media sí son más bajos que por lo menos los escandinavos, y por lo tanto el “estereotipo” -en ese caso- no es igual a error (no sé si es así, sólo he puesto un ejemplo plausible).
Lo que en el fondo quiere decir el concepto de estereotipo es que uno no tiene que tratar de pensar que cuando se encuentre con un japonés este vaya a ser bajo, puede que se encuentre a uno alto o muy alto. No quiere decir más que “no extralimitar o generalizar al 100% el orden de probabilidad”. En realidad, por orden general, esa es la forma de proceder del cerebro, a no ser, como he dicho arriba que “algo” esté alterando esa manera de trabajar. A mí me gustaría ser más “universal”, pero me doy cuenta que soy español cuando salgo de mi país. Eso no quiere decir que sea el “típico” español y que tal concepto exista, sólo marca tendencias de ciertos “rasgos” de comportamiento que son más propios de los latinos europeos, que a la vez en el español son distintos de los que tienen los franceses, los italianos y los griegos. O sea, y como ejemplo, los besos de saludos suelen dar una clave sobre de qué país se puede ser, así como la distancia con la que nos ponemos con respecto a una persona que acabamos de conocer, pero ninguna de las dos cosas predefinen a un español, pues además tales cosas son convenciones que se “están” imitando o acoplando en otras culturas.
Todo esto lleva a qué es cultural y qué no. O sea un estereotipo cultural no es una pieza clave dentro del mapa de una persona, no como la pueda ser otra cuestión como el color de la piel, pues si se tiene la piel con poca melatonina es mejor que no te pongas en pleno verano al sol al mediodía el mismo tiempo que una persona de color. No es un estereotipo que te vayas a quemar, y no sin cierta gravedad y que además si incides en mantener tal comportamiento eso a la larga te pueda provocar un cáncer de piel. Así nos encontramos que hay hechos constatables y otros no, y los culturales son dudosos y muy cuestionables, pero ¿al 100%? Un estudio nos dice que las culturas protestantes son más “eficaces” y tienen más éxito en el panorama mundial de los negocios al ser más creativas y “laboriosas”. ¿Por qué?, la explicación es que el mecanismo de la sublimación hace que los protestantes tengan un sentimiento de culpabilidad más latente que con respecto a otras culturas, sublimación que se expresa en la creatividad y siendo más laboriosos (teniendo en cuenta este estudio tiene sentido la libido como “motor” de la energía, se basa a la vez en la pulsión de vida del psicoanálisis). Según últimos datos en España cada vez se da más el ateísmo, que a la vez puede implicar un menor sentimiento de culpabilidad, ¿es por ello que sus cerebros no recurran a la sublimación, lo que se puede manifestar que el español medio sea más “mediocre” que un norteamericano? Ahí tenemos un típico y dudoso estereotipo proveniente de lo cultural, que puede o no basarse en hechos científicos como el de unir sentimiento de culpabilidad a la sublimación hacia la creatividad.
Volvamos al cerebro. En la evolución antes que cualquier sentido existió el movimiento. El sistema motor es el más antiguo y más asentado. Cuando salimos de casa para ir al trabajo habremos dispuesto de alguna forma un lugar para las llaves y el sistema motor, a ciegas como quien dice, las coge y las mete en el bolsillo. En ese proceso no hay casi ningún gasto del cerebro. La mayoría del aprendizaje del cerebro es de este tipo: es la llamada memoria procedimental. Este también necesita un mapa, pues al hacer movimientos “a ciegas” verifica entre la predicción de dicho movimiento y su resultado. En ese caso el tacto seguramente fue el primer sentido, si obviamos que la medición química del ambiente al principio (después olfato) fuera un sentido. Fijarse en la distancia evolutiva para la auto predicción que es un movimiento sobre un objeto, a predecir ese otro “objeto” que es otro animal, y mucho más allá… otro humano. Es predecible, casi al 100%, que si asustas a un animal este salga corriendo, no es igual de predecible que así lo haga un humano. La “conciencia”, o respuestas variables, se pueden reducir, o tienen como base, a que un sistema aprenda del medio. Al paso evolutivo de crear las interneuronas, pues estas guardan distintos tipos de patrones con respecto al medio. La complejidad de este sistema (grados de conciencia) viene dado por la dificultad de predecir aquello que es su medio común y/o su “comportamiento”. Como el humano es complicado de predecir se necesita un sistema de interneuronas muy complejo, pero ahí se cuela el dilema de qué fue primero, si el huevo o la gallina. La respuesta es fácil, se dio una retroalimentación, donde cuanto más complicado era para ser predicho otro humano se tuvo que dar una mayor complejidad para tratar de hacer un mapa de predicción de este, que a la vez este otro humano era más complicado de predecir y… ¿Cuántas capas, en esta escalada, se pueden superponer para que el cerebro sea óptimo como para que haga “correctamente” su función de predictibilidad? En la actualidad creo que hemos llegado a su límite. Hoy se da tal caos y complejidad que ninguna regla de predicción parece valer para nada.
Retrocedamos un paso. Como dije en otro lugar la cultura propia anclaba a los cerebros a que fuesen funcionales para la predicción. Los actos cotidianos requeridos por las convenciones nos anclan a que el “otro” sea predecible. Si todos los días al llegar a lugar de trabajo damos los buenos días, es así porque es un acto de la buena disposición de esa persona para con el resto. Si un día no los damos…, ¿sucede algo? (atención que puede ocurrir simplemente por que estemos en babia). En ese caso los cerebros individuales se pondrán a tratar de predecir por qué no les hemos saludado. O sea, gasto de energía. Lo que trato de hacer ver es que una cultura se forja con dichas convenciones y reglas, a modo de una segunda piel de una persona, y en la doble dirección de desear que el resto de personas sean predecibles, creando en el proceso un ahorro de la energía cerebral a nivel interno. O sea, regulando el medio a la vez nos auto-regulamos. Fijarse que la regla de oro ética, no desees para otro lo que no desees para ti, así, es reducible a un algoritmo de autorregulación de energía.
Retrocedamos otro paso más. Un sistema motor tiene que diferenciar si lo que toca se mueve al hacerlo y no es una falla en la detención, en donde el propio sistema confunda su propio movimiento con un posible movimiento del objeto externo. Por este y otros problemas los nervios del sistema motor hacen una copia aferente (de arriba hacia abajo) que queda latente en el sistema y que tiene que coincidir con la acción esperada por el sistema sensor, aferente (de abajo hacia arriba), no hay reflexión en ese proceso, es como quien dice mecánico o automático. La ciencia ya no usa reflexión o razón en su lenguaje sobre las propiedades del cerebro (con alguna excepción); usa el concepto de cognición, pues todo lo que hace el cerebro es tratar de conocer, de predecir cómo es el mundo externo. El pez elefante (Mormyridae) emite descargas eléctricas para ser detectados por los otros de su especie, tiene un sistema (descarga del corolario) para no detectar su propia descarga como ajena. El humano tiene un circuito similar para no hacernos cosquillas a nosotros mismos. Este ejemplo entre otros demuestran que la gran mayoría de los procesos del sistema que somos, de acción y reacción, tienen circuitos preparados e inamovibles a modo de cómo es la placa base de un ordenador. Quizás el ejemplo expuesto es muy ambiguo, aquí va uno más sencillo de entender. Si se va a hacer una fotografía y en el momento del disparo nos empujan, la fotografía sale movida, se le llama desenfoque de movimiento (motion blur, que bajo mi punto de vista tendría que traducirse como emborronamiento); pues bien el cerebro corrige eso para que no sea así, ya se puede uno mover todo lo que quiera que la imagen siempre aparece nítida. En realidad es un “engaño mecánico”, ya que el cerebro prefija las imágenes nítidas e ignora el emborronamiento.

Otro caso más conocido es el del punto ciego. El ojo recurre a micro movimientos (microsacadas o nistagmo) o a imágenes preexistentes en el cerebro para rellenar el punto ciego. El ojo y por ello la visión es el principal sentido para conocer en el humano, que viene de la era en la que teníamos que saltar de rama en rama, aun como simples primates. El sistema de la visión es el que más partes de cerebro tiene en comparación a otros. Al ser el más importante hay un sistema de rutinas visuales que de manera mecánica está preparado para detectar patrones y formas. Esto nos dice la Wikipedia: “el sistema visual humano de percibir las propiedades de la forma y las relaciones espaciales se divide en dos etapas sucesivas: un estado inicial «de abajo hacia arriba», durante el cual se generan representaciones básicas a partir de la entrada visual, y una etapa posterior «de arriba hacia abajo» durante la cual las primitivas de alto nivel denominadas “rutinas visuales” extraen la información deseada de las representaciones base. En los humanos, las representaciones de la base generadas durante la etapa de abajo hacia arriba corresponden a mapas retinotópicos (más de 15 de los cuales existen en la corteza) para propiedades como el color, la orientación del borde, la velocidad del movimiento y la dirección del movimiento. Estas representaciones básicas se basan en operaciones fijas realizadas de manera uniforme en todo el campo de entrada visual, y no utilizan conocimiento específico de objeto, conocimiento específico de tarea u otra información de nivel superior.” Cuando se anda por un bosque, y quizás también en desiertos, el ojo detecta los patrones de los caminos que hayan podido hacer otros humanos u animales, en otro caso las orillas de un río. Esa detección marca la diferencia entre poderse mantener vivo o morir. Todo que sea vital es prioritario para la evolución y entra en un proceso de retroalimentación tendente para la especialización de ese factor, comportamiento u órgano.
Una pequeña desviación para terminar de hacer entender a qué quiero llegar con estos ejemplos. El cerebro tiene una circuitería, como así lo tiene una placa base. La mayoría de esa circuitería no es plástica. Lo que Damasio y otros neurólogos y científicos nos dicen -y yo también he sostenido-, es que estamos dando demasiada importancia a la conciencia o zona plástica del cerebro e ignorando la importancia vital que tiene la “circuitería”. Uno puede aprender algo erróneo y corregirlo, pero como se dañe un circuito del sistema cerebral se produce un daño que en muchos casos no van a ser corregibles. Ahí está como ejemplo que uno no pueda reconocer a su pareja de toda la vida en una fotografía, pues la extrapolación de una imagen plana a una 3D tiene un circuito que se puede dañar. En una placa base los puertos PCI-E tienen un ancho de 16 canales, si se pone una segunda tarjeta el sistema dedica 8 a cada tarjeta, luego quita velocidad por separado. Si se ponen dos tarjetas se les tiene que unir por medio de un puente, que es una placa física, para que trabajen de forma cooperativa. No hay forma que por medio del software se haga lo mismo, pues hay unos límites e imposiciones físicas. Lo mismo con otras partes de la placa base. El bus (carriles de tráfico de la información) tiene unos límites, y si al sistema le dices que vaya más rápido la tarjeta de red (configurar) va a ser en detrimento de otras partes que compartan el mismo bus. Lo mismo ocurre en el cerebro, si un proceso absorbe toda la energía (o el foco) es en detrimento de otros, y es por ello que nos engañan los magos, pues nos distraen o nos saturan el cerebro con la otra mano o dándonos explicaciones verbales o contándonos chistes, antes recurrían a que una ayudante exótica y con poca ropa hiciera a la vez algo. El cerebro también tiene en su circuitería a qué sentido da prioridad, y el principal “engaña” (“convence”, es más complicado, pero trato de abreviar) a los sentidos secundarios. Por esto se produce el efecto McGurk u otros. A casi la totalidad de todos estos tipos de trampas, atajos, y “diseños de la circuitería” “erróneos” se les llama y se les conoce como sesgos, que además se encuentran en todos los niveles de la cognición. En la mayoría de los casos hacen bien su función, que es que uno sobreviva (o salga del paso) y que el cerebro gaste la menor cantidad de energía posible. La evolución ha validado estos circuitos porque cumplen bien con su función, en una proporción mayor que la media. O sea, que los que los “usaron” sobrevivieron como para reproducirse y pasar dichos circuitos a su descendencia.
Ahora volvamos a la memoria procedimental, como lo es dónde dejar las llaves. Este tipo de procesos se llaman rutinas. Si yo entro en mi lugar de trabajo y no saludo, puede que nadie me lo devuelva a la vez. En ese caso puedo no saber si no me saludan porque yo no lo he hecho o por otra cuestión ajena a esto, con lo que vuelvo el medio impredecible. Como el cerebro es una máquina para hacer el medio predecible, me interesa saludar todas las mañanas a mis compañeros. Tanto el proceso de dónde dejar las llaves, como el de saludar cada mañana, son lo que conocemos y llamamos como rutinas o costumbres. Fijarse en lo cercano de rutina, rito y ritmo. Es de interés mencionar que el primer término, rutina, proviene del francés routine, que a la vez proviene de ruta, y de ahí el concepto de “los caminos trillados”. Rito sin embargo viene de accionar, pero a la vez de ajustar, pero está claro que es ajustar una acción a una rutina. No he encontrado la etimología de ritmo, más que como sinónimo de fluir, pero rito y ritmo han de provenir o tener un común pues un rito ancestral es la música y el baile. En el sinónimo fluir se comprende que un “cuerpo menor” es arrastrado por un cuerpo mayor, una hoja en el agua. En ese caso llama a la inducción física de los osciladores. Teniendo en cuenta todo lo dicho, tanto el ritmo de un baile como un rito es dejarse llevar o entregar nuestra individualidad a un cuerpo mayor, que es lo social. De esta manera nos encontramos que a nivel cerebral es hacer que nuestro cerebro se sincronice con el resto de los cerebros que están cerca para fluir en un mismo medio que es el social.
Retomo el tema de la identidad social. ¿Es diferenciable nuestra identidad individual de la social?, sí, pero en la medida que somos animales sociales tendemos a tratar de sincronizarnos con el resto de los cerebros. Es decir, los ritos no son un acto de las tribus ancestrales, eran “mecanismos” evolutivos de los sistemas sociales, que el humano los interpretó y simplificó a modo de ritos. Todos los animales complejos tienen rutinizaciones, todos los animales caen en ciertos trastornos parecidos al obsesivo-compulsivo humano. No son procesos y características humanas, son universales dentro de la evolución. Como ya he apuntado otras veces, la especiación fue un proceso que la evolución halló para que no hubiera tantos cambios drásticos de unas pocas generaciones, como para que al final no se pudieran reproducir las distintas líneas generacionales. La rutinización es ese mismo proceso pero a nivel de comportamientos dentro de una especie y es lo que se conoce como cultura. En ese caso la cultura, en cierto grado, es la circuitería del sistema social: convenciones y normas para mantener el sistema estable y con el menor gasto de energía. Y así se llega a la conclusión que englobando la circuitería cerebral y la circuitería social es lo que hacen a un humano en particular. Todo esto viene, por si se nos ha olvidado, para tratar de determinar si la creencia sobre un ciudadano medio de un país o cultura es un estereotipo o no. Es cierto que no es lo mismo la circuitería cerebral que la social; en cierta forma la social es como el software o sistema operativo, que uno puede cambiarlo o cambia de hecho con el tiempo, mientras que los circuitos que he presentado arriba sobre el cerebro no son cambiables, pues ese proceso lo hace la evolución y esta es muy, muy lenta para “decidir” hacer algún cambio.
Ahora podemos llegar a la conciencia o reflexión. Estos son el wetware del sistema, el operador frente a la máquina, el usuario. Podemos cambiar el software o el sistema operativo, pero no el hardware. El dilema de los estereotipos, así, es saber si estos son parte de un límite físico y por ello parte de la circuitería o si es sólo software. Con todo siguen siendo igual de borrosos de definir y escudriñar, pues partes del concepto del software se dan por ciertos límites físicos. Windows 10 no se puede instalar en “equipos viejos”, al igual que “al parecer” no se le pueden “enseñar trucos nuevos a perro viejo”. Así se llega a que es de dominio común, y por ello un candidato a ser un estereotipo, que las personas se vuelvan más conservadoras y de derechas con la edad. De seguir con la lógica de todo el escrito se debe a que el cerebro trata de basarse en lo conocido y rutinizado, pues ya no tiene energía y vitalidad para “acoplar” lo nuevo. Se ha vuelto una placa base vieja que ya no acepta o está preparada para los nuevos sistemas operativos. Siendo así: ¿es un estereotipo o no? Tal parece que es una realidad, pero como avisa la Wikipedia que sea válido no por ello hay que generalizar que todo anciano se vuelva conservador y de derechas. Sólo marca una tendencia.
No he aclarado qué es o no un estereotipo llevado a cada caso, sólo he tratado las líneas generales del debate. Cada caso o cada posible estereotipo ha de ser revisado por sí solo para tratar de saber si sólo es software o cultural o si forma parte del circuito y por ello propio de la condición humana. De eso trata la ciencia, de tomar caso por caso y por medios científicos tratar de hallar sus números, como lo es el caso de la esquizofrenia y su uno por ciento. Con todo, si se va cierta ciudad quizás no se dé esa proporción, ya sea porque sea de más o de menos, lo cual no invalida la regla. Un error o sesgo cerebral es creer que puesto que hay excepciones, como lo es la ciudad en el ejemplo anterior, la regla no es válida.
Unas breves conclusiones. Fijarse que algo como el logotipo “funciona” porque recurre a las rutinas visuales, cuanto más sencillo sea un logo, mejor “funcionará”. Ahí está el simple pájaro azul de Twitter, es un logo horrible a nivel artístico, pero las empresas han “comprendido” al cerebro y recurren a esas formas sutiles de influenciarnos, o llegado el caso de manipularnos. Otro caso son los eslóganes cortos y pegadizos. Con esto retomo lo dicho en otro lado, el Big data está llegando a “conclusiones” sobre la condición humana, en la medida que haya esos patrones de comportamientos masificados. En cuanto al tema feminista…, bajo mi punto de vista los dos sexos somos dos tipos de placas bases distintas, y una “funciona” mejor que la otra para ciertas cuestiones. A nivel de software podemos llegar a operar igual, o sea, que si una de los dos tipos de placas no tiene implementada una función en su circuito, lo puede “simular” a nivel de software, pero eso va a dar ventaja al sexo que tenga dicha implementación en su placa base (las ingenierías en los hombres o la sociabilidad y la empatía en las mujeres; si se tiene en cuenta lo dicho arriba sobre lo primordial para el cerebro al crear mapas y sus estructuras subyacentes en el cerebro y la memoria -cognición y memoria son la misma cosa desde dos ángulos distintos- , el macho humano era el que más ha explorado durante cientos de miles de años, ya fuese para la caza o para cambiar de lugar donde habitar, lo que le proporcionó cierta ventaja para analizar la complejidad -estructuras anidadas en extensión y profundidad-; es posible que sea por esto que se haya "menospreciado" o infravalorado la "inteligencia" de la mujer -distinta, pero igualmente inteligencia-, a lo largo de la historia, y en tanto que hoy los estudios nos dan ese "mapa" de la realidad a los dos sexos por igual). Esta “regla” es válida, pero sólo si se tiene en cuenta los dos sexos, más hay que tener en cuenta los géneros y pequeñas variables a la hora de “hacer la placa base”, el periodo crítico de toda impronta (como impronta también es sublimar en la baquelita de una placa base su circuito) como lo es el cerebro durante el embarazo y los primeros años de los infantes, o más tarde la impronta sexual durante la adolescencia, que es otro periodo crítico, donde la circuitería pasa por una poda neuronal y se reorganiza una gran mayorías de los circuitos. Esto nos dice la Wikipedia: “la hipótesis de activación organizacional establece que las hormonas esteroides organizan permanentemente el sistema nervioso durante el desarrollo temprano, lo que se refleja en los comportamientos típicos de hombres o mujeres adultos. En la edad adulta, las mismas hormonas esteroides activan, modulan e inhiben estos comportamientos.” A lo largo de los escritos han salido distintas partes del cerebro que son dismórficas para los sexos (el propio núcleo sexualmente dimórfico, la amígdala, el núcleo supraquiasmático, el núcleo periventricular anteroventral…), en donde tales variaciones les hacen "comportarse" de distinta forma. Tampoco hay que olvidar el papel de las hormonas masculinas y femeninas, pero no sólo por sí solas, sino porque el cerebro tiene ciertas zonas con más receptores —entre ellos el núcleo periventricular anteroventral— para dichas hormonas; o como es el caso de los receptores para la testosterona en el hombre, y eso "explica" las diferencias de la pulsión libidinal o del deseo entre los sexos. El prepulso es más activo en el macho, pues es uno de esos sistemas retroalimentados en donde dicho prepulso, o “alarma temprana” si se quiere entender así, hace que el hombre no se quede congelado ante un sobresalto demasiado impactante, frente a lo que le ocurre a las mujeres (aunque sea un mal ejemplo, en el concurso del “Gran hermano” (GH), en las fiestas de Halloween les preparan sustos y las mujeres dan más juego para la risa: este es otro caso de un estereotipo con una base científica que da una predisposición). Los esteroides dan forma al cerebro durante el embarazo en sus distintas estructuras, y dada la vida de los últimos cien o doscientos años todo este sistema, tan sensible, tan finamente elaborado, se puede “dañar” o alterar para que los hombres tengan o muestre comportamientos más propios de la circuitería femenina o a la inversa. En los dos últimos siglos hemos creado infinidad de nuevos elementos químicos que confunden al sistema endocrinos (disruptores endocrinos) de unas maneras u otras, o ahí está el caso más sencillo de la gasolina con plomo que ha “envenenado” el ambiente, durante casi 80 años, con un neurotóxico, que entre otras cosas puede inducir a la violencia. En un caso concreto puede darse que un hombre con el prepulso dañado se quede congelado o sea más miedoso que la media de los hombres. Es por este tipo de casos, y por los géneros (que de ser honestos y que de llevar al límite su idea subyacente, hay tantos como humanos hay en el planeta), que no “funcione” al 100% un estereotipo sexual, pero no por ello la regla en la que se basa está equivocada.
Termino con un tema que ha quedado en el aire. Los casos de la mujer traumatizada por una violación o la “mujer pija” que va a un barrio de clase baja. Use esos ejemplos pero la idea es extrapolable a cualquier otro caso. ¿Quién es el “valiente” que está dispuesto hoy en día a decir que no nos dejemos llevar por los estereotipos?, si un consejo mal dado puede llevar a una violación. Con esto quiero decir que ningún colectivo tiene el suficiente saber (sabiduría) como para de repente pretender aconsejar al 100% de las mujeres qué hacer en cada caso, argumentando o basándose en que todo son estereotipos. Ni siquiera la ciencia puede hacer ese papel, aunque esté más cerca de la “sabiduría”. Cada persona es un mundo en sí misma y nadie, excepto sus personas más cercanas y con mucha experiencia en la vida -o expertos en los temas como un psicólogo-, tienen que dictarles unas formas de comportamiento. La cultura, por otro lado, en gran medida se basa en formas de la circuitería. El sexo está (¿estaba?) bien como tabú, como comportamiento ritualizado que denotaba un tema conflictivo que era proclive a romper la estabilidad social -que es su seña en la actualidad-, y no se pueden derrumbar todos sus muros sin esperar a que no haya consecuencias. Si la mujer ahora, bajo los dictámenes del feminismo, hace creer que es igual que el hombre en lo sexual, este conociéndose a sí mismo tratará a una mujer bajo los parámetros de su propia circuitería. O sea, en el fondo lo cultural es un lenguaje, y si de repente cambias el significado de las palabras, va a darse un problema en la comunicación. ¿Por qué ha de ser normal que una feminista reivindique cualquier cosa o tema, por muy alejado que sea -como fue el caso de protestar contra la ultraderecha-, enseñando los pechos?, ¿tendría que hacer lo mismo el hombre buscando la igualdad y sacar los testículos -que no son en sí un órgano sexuado- para reivindicar cualquier tema? O porque se normalizan ciertas modas y pueda estar peor visto comer unos espaguetis con las manos. El “no es no” y el sexo no consentido, es un problema actual dado unos errados cambios en los lenguajes, habiendo tratado de “derrocar” lo que el feminismo creía que era un estereotipo.
Sé que no puedo afirmar tal cosa sin basarme en estudios, pero he estado buscando y no he encontrado nada, en parte porque no hay estudios sobre ciertos temas, como lo es el sexo, al ser en otras épocas un tabú. Una guía puede ser que estos casos se den más en Estados Unidos, que siempre están unos pasos más adelantados que el resto de las sociedades u otras culturas más tradicionalistas. Sólo me guío por mi edad, y sé que sin que nadie me lo enseñase, pues estaba latente en el ambiente, nunca trataba de tocar a otra persona, y mucho menos si era del otro sexo. La teoría sobre el espacio personal es bastante universal y está como referente a tener en cuenta. Hoy en concursos como “Gran hermano” vemos como normal romper una y otra vez esos espacios personales, sobre todo entre los sexos, argumentando simplemente no ser “retro” con respecto a dichos temas. Lo que “demuestra” tal concurso es que al final, y en cada caso analizado, y por lo general, las cosas no eran tan “inocentes”. O sea, que el lenguaje anterior es más “válido” que el actual con respecto a predecir el mundo y el comportamiento de nuestra circuitería…, el sexo es uno de esos temas, pero la fortaleza y el enfrentamiento físico, con tantas películas de nuevas heroínas y que vencen a todo un grupo de hombres, es otro. Aun con todo lo dicho, el feminismo no dará un paso atrás y proclamará abiertamente que quizás se ha equivocado con respecto a ciertos temas. Quedará vedado como una más de las luchas internas entre las feministas de los distintos “bandos”.
- El cerebro de las abejas.
- Teoría ventajosa.
- Relación entre mapa y terreno.
- Trifosfato de adenosina (ATP).
- Libido.
- Sublimación.
- Sistema motor.
- Corteza visual.
- Núcleo periventricular anteroventral
- Rutina visual.
- Inferencia bayesiana.
- Inferencia bayesiana del sistema motor.
- Estudio “Sublimación, cultura y creatividad”, (descargar).
- Rutina, hábito.
- Estereotipo.
- Autorregulación emocional.
- Principio de la minimización de la energía libre.
- Fibra nerviosa aferente y eferente.
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- Inhibición prepulso.
- Sesgo, parcialidad.
- Teoría de la identidad social.
- Integración multisensorial.
- Wetware.
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- Comportamientos anormales en animales.
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- Guerras feministas sexuales.
- ¿Es este escrito demagogia? 🙄
- ¿Era esa última pregunta cínica? 😉




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